domingo, 19 de enero de 2020

- 25º aniversario de la bendición de Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto

El año nuevo trajo a la hermandad la conmemoración de un hecho histórico para la misma: la bendición de Nuestro Titular, en ceremonia oficiada el 18 de marzo de 1995 por el recordado Rvdo. P. Don Sebastián Llanes Blanco.

Para la celebración de las bodas de plata de tan magno acontecimiento, la cofradía ha dispuesto una serie de actividades que, sin sospecha de presuntuosidad alguna o exceso, servirán para exaltar la remembranza de lo ocurrido hace veinticinco años.

En primer lugar, se ha confeccionado un logo para proclamar la citada efeméride (imagen que acompaña a esta noticia), consistente en la silueta del rostro del Señor con trazos diáfanos y de estética actual, acompañado por las grafías “XXV aniversario” y “bendición” como partes fundamentales y más descriptivas. Dicho emblema se insertará en todas las publicaciones o correspondencia que la hermandad expida durante este año tan significativo.

Por otra parte, el triduo y la función principal dedicados a Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto, sin ser de carácter extraordinario por el citado aniversario, adquirirán un marcado cariz conmemorativo. A buen seguro, la mayordomía de la hermandad se afanará en dotar al evento cultual de la elegancia, imagen y majestuosidad que la ocasión requiere. En tal sentido, para la función solemne del día 2 de febrero, la Coral de Tarifa engalanará con sus sones la ceremonia, aportando su saber hacer y experiencia a la hora de engrandecer los acontecimientos en los que se solicita su presencia.

Asimismo, durante los días de cultos, en la Iglesia Mayor de San Mateo Apóstol tendrá lugar una pequeña exposición gráfica titulada “25 años en diez miradas”, donde se recogen momentos trascendentes de la corporación alrededor de Nuestro Titular.

Para concluir, y como acto novedoso y extraordinario, la hermandad se complace en anunciar, plena de júbilo, que Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto presidirá por primera vez el Vía Crucis oficial organizado por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías del próximo 28 de febrero.

De los actos enumerados se dará cuenta pormenorizada, así como de los horarios de celebración, por medio de los canales oficiales de la corporación conforme se aproximen las fechas correspondientes, para facilitar la asistencia a los mismos a todos los hermanos y devotos.



viernes, 3 de enero de 2020

- NI SANTOS, NI INOCENTES. Antonio M. Valencia


En las vísperas del día de los Santos Inocentes, los miembros que componen la actual junta de gobierno de la Hermandad del Huerto conocieron el rumor nacido semanas previas y que se estaba expandiendo en los alrededores de la Parroquia Mayor de San Mateo Apóstol. El chisme en cuestión infundía que dichas personas pretendían abandonar al Huerto para presentar una lista destinada al próximo cabildo de elecciones de la hermandad de la Virgen de la Luz. Esta agitadora exclusiva iba acompañada de un terrorífico drama por parte de los conocedores de los enigmáticos movimientos de la junta del Huerto. Algunos veían peligrar su puesto, otros sus colaboraciones y alguien, cristiano modélico él, no comprendía cómo las manos de personas que pisan escalones inferiores, podían tener las puertas abiertas del santuario. ¡Válgame Dios!

Pero, los dramatismos se curan con trabajo, y con no perder el tiempo los lunes (y martes, y miércoles, etc.) al sol. Quien, o quienes hayan sido los artífices de tal ficción, no sólo faltan a la realidad – una vez más, y son ya muchas bajo las sombras de la misma fachada- sino que carecen de respeto a las personas y a una corporación que no anda precisamente pensando en más menesteres que los que les ocupa bajo las sombras de un olivo.

Ni que decir tiene, que cada miembro de esta junta, cuando acabe su mandato, será libre de continuar o no con la mochila más pesada de la pasión, y que además entienden, que estos cortijos no tienen ni han de tener dueños. Una hermandad siempre dependerá de sus hermanos, al menos esa de la que una vez más se vuelve a difamar sin que nadie llame la atención a tan buenos cristianos.

¡Si al menos preguntaran a quien siempre ofrece respuesta! ¡Y que semejante ambiente de vagancia se dé en estos contextos!

Algunos han vuelto a mentir, y a poner una palabra injusta en los cofrades más leales que se han conocido en las últimas décadas de nuestra Semana Santa.







sábado, 28 de diciembre de 2019

El privilegio de la compañía. Por Antonio Valencia Díaz

El costalero/a es cada persona encargada de llevar sobre sí, o cargar de una manera específica, la imagen o imágenes en los pasos que forman parte de los cortejos procesionales.
 
Su nombre viene dado de una prenda que protege la cabeza y el cuello: el costal. Los miembros de una cuadrilla van dispuestos bajo el paso en trabajaderas, travesaños de madera que cruzan el ancho de las andas, y donde cada integrante apoya su cerviz.
 
Según su función, que deriva del lugar que ocupa, obtiene diferentes nominativos. “Pateros/as”, persona que trabaja en las esquinas del paso. “Fijadores/as”, que ayuda a los anteriores y refuerzan sus movimientos. “Corrientes”, ocupando el tramo central de la trabajadera y que en muchas ocasiones se ven penalizados por los desniveles de nuestras calzadas. Y “costeros”, posicionándose en los costados del paso. Aun con la importancia de cada función, todas y cada una de estas almas adquieren un valor único e igual al resto del engranaje fundamental y necesario para que los pasos tengan – y transmitan- vida.
 
Si bien estas definiciones pueden servir para acercarnos a una noción general y sencilla del mundo de la carga, la siguiente afirmación con traje de contradicción guarda muchas otras, u otras muchas: si bajo un paso uno más uno son dos, una cuadrilla no es simplemente la suma de sus integrantes. Son muchas las aristas que han de conformar su sentido y su función.
 
De joven, mi concepción sobre la figura del hermano/a costalero/a era el de una persona discreta, casi anónima, y bendecida por la intimidad que dan cuatro faldones que en su interior se convierten en un lienzo para que cada uno/a abrace los pinceles de sus silencios y dibujara una obra desde el corazón, compartiendo pigmentos con aquellos que le rodean, y “secuestrados y abrazados” bajo el mismo peso.
 
Los años te hacen conocer y reconocer muchos perfiles dentro de la parihuela, algunos alejados de blanco ideales y de discreciones (tiempos complicados éstos de las redes), y otros que refuerzan la catequesis interna que escribe cada uno para sus razones y para pintar colores a los primeros atardeceres de la primavera. No son pocos éstos, que además de adherirse con su esfuerzo, su técnica, su disciplina, su fe o su ilusión, andan pies sobre pies para tratar de ofrecer una buena chicotá en su Semana Santa. Pies sobre pies, vistiendo su mirada y sonrisa con la ilusión del niño/a que en su día fue. Pies sobre pies anudando en su faja facultades imprescindibles como el compromiso, la puntualidad, el compañerismo, la actitud, la bondad, el respeto, el silencio, la lealtad.
 
Son muchas las personas que pintan colores a los marzos y abriles, muchas razones, y muchas sus verdades.
 
No soy quién – además alejado ya de saborear esos lienzos- para aconsejar ni definir brochas o pinceles, pero sí para buscar este contexto donde entender una felicitación con nombre propio. Quizás no sea el más alto, el más fuerte, el más carismático o experimentado de los costaleros, pero atesora tantas virtudes como el que más. Y ademas de acoger el peso año tras año de su Virgen sin rechistar y con sus silencios, siempre nos da un buen ramo de colores a lo largo del año y los años. Un color en su sonrisa, en su amistad, en su sinceridad, un color en su camiseta, una chispa en su arte, en la manera de entender esto, un color incluso en los primeros segundos de un año que empieza acordándose de otros; un color de humildad, decenas de colores con pétalos de lealtad. Y un color con nombre de Nerea.  Y con costaleros así todo nos es más fácil a los demás.
 
Este año, más que nunca para ti, Felicidades Juan José, ¡feliz 2020 Tito!
 
Tu felicidad también es la nuestra.




martes, 22 de octubre de 2019

- Entrevista a Mª de la Luz Ruiz Ruiz. El Privilegio de la Experiencia

       El privilegio de la experiencia.  (Introducción por Antonio M. Valencia)

     Hay mucha historia y mérito en ella. Con una marcada personalidad, una lealtad incuestionable, mucha dedicación y un fervor cofrade en toda regla, Ma de la Luz Ruíz Ruíz ha trazado su intenso camino en las últimas décadas de la corporación del Lunes Santo.

      Viviendo distintas etapas, faenando con muchas personas, y haciéndose a sí misma desde su adolescencia, ha fraguado el propio privilegio de conocer y entender bastante de los senderos que han resultado en lo que hoy en día hemos conocido o conocemos como El Huerto. Y así Getsemaní ganó otro privilegio.

      Desde su ingreso, “Mari” ha ostentado multitud de cargos dentro de la junta de gobierno (llegando a ser la primera mujer que abraza la vara dorada) y otras responsabilidades fuera de ella, tareas de distinta índole, pero todas y cada una de ellas encaminadas a poner en marcha los engranajes de la cofradía.
      Ello, sin duda, le ha otorgado una visión bastante amplia y pormenorizada de este rincón bajo olivos y entre rosarios; su Hermandad.


¿Cómo valoras el estado actual de la hermandad, y cómo percibes el futuro inmediato de la corporación?

     Actualmente percibo una apatía general en el seno de la hermandad teniendo en cuenta mi concepto de lo que debe ser la vida diaria de una corporación nazarena. Sí es cierto que esta actitud se transforma a la hora de trabajar por las obras sociales siendo masiva la respuesta de hermanos y allegados.
     Respecto a la segunda parte de la pregunta, veo un futuro incierto para la subsistencia de nuestra hermandad. Hay que tener en cuenta que es una de las corporaciones más complejas de dirigir, unido a la falta de compromiso de las nuevas generaciones.

Acabas de hacerte cargo de la secretaría ¿Piensas que las hermandades deben de invertir en adecuar a las nuevas tecnologías y preservar con total garantía el extenso legado documental que se atesora?

     Por supuesto que sí. En estos tiempos que corren y gracias a la vigorosa ayuda de los soportes informáticos, sería imperdonable por nuestra parte, no dejar constancia de todos los aspectos que conforman la hermandad.
     Lo ideal es tener informatizado todo el histórico, actualizado del registro de hermanos, inventarios, memorias, actas y todo aquello que define a este colectivo.
Por otro lado es sumamente cómodo y eficaz la comunicación entre Junta de Gobierno/hermanos y viceversa.

La creación del Reglamento de Régimen Interno allá por el año 2005 erigió a esta hermandad como pionera en estas lides y sirvió de ejemplo para otras corporaciones. Acabamos de asistir a otras modificaciones de estatutos a nivel diocesano con el fin de volver a adaptarse a una sociedad cambiante. Desde tu experiencia, ¿crees que esos cambios son suficientes para el referido objetivo, o dichas revisiones deberían ser más profundas debido a la escasa periodicidad de las mismas, y con ello dotarlas de una vigencia más prolongada en el tiempo?

     Siempre todo es mejorable. Aún no se ha actualizado con la realidad social en la que vivimos. Además de este desfase se presupone que la próxima revisión por parte de Obispado será cuando pasen muchos años con lo que se incrementará estas diferencias y se excluirán a personas muy válidas por realidades sociales como el divorcio, por tener inquietudes de mejorar la sociedad donde vives mediante el ejercicio político, etc.
     En estos tiempos que corren no nos podemos permitir prescindir de estas personas y menos aún en una población tan limitada como Tarifa.

Los aspectos burocráticos en las hermandades es una cuestión más exigente de lo que la gente piensa ¿crees que dentro del seno de las cofradías basta con la información que se da al respecto, o es necesaria una mayor formación en esos términos?
¿Qué recursos observarías como necesarios para mejorar la capacitación? (en caso de la segunda opción).

     Sí, el Obispado tiene su propio lenguaje administrativo, contable y documental que la mayoría de los cofrades tarifeños desconocen. Parte de la formación cofrade, que actualmente se está impartiendo, debería cubrir estos vacíos al margen de otras carencias en las que no voy a entrar.
     Desde mi punto de vista también se debe formar a desempeñar todas las funciones de los miembros de Junta de Gobierno (fiscal, tesorero, secretario, mayordomo...)

No es difícil encontrar una lectura en el entorno que confirma dos tipos de hermanos dentro de las hermandades, unos que se interesan e implican, y otros que resuelven su voluntad con una colaboración o aportación económica que ayude a la misma. ¿Habría que buscar una diferencia
formal a este asunto, o bien existen herramientas realmente funcionales para dar con un acercamiento al ideal?

     Formalmente no existen recursos ni estatutos para diferenciar a estos dos modelos de hermanos. Pero si es cierto que la Junta de Gobierno puede apoyarse y confiar responsabilidades en los hermanos comprometidos, o sea, realmente se hace en función de la implicación personal que cada uno decida.

Has desarrollado distintos cargos y funciones cofrades ¿es el cargo en sí o la intensidad que la persona ponga en el trabajo de la cofradía quien dicta su participación en la misma?

     Es evidente que depende únicamente de la persona y no del cargo. Desde cualquiera de las responsabilidades de una junta se puede aportar lo mejor de uno mismo y a la vez enriquecerte de un aprendizaje continuo. Lo que sí pienso que es imperdonable es el estar por estar, por rellenar un hueco o por aparecer en la foto.
     La actitud con la que aceptas un cargo es vital para el buen desarrollo de la hermandad y no los conocimientos de los que dispones ya que todo en esta vida se aprende y todos nacemos sin saber.

A estas alturas del siglo XXI no debería ser formulada esta pregunta, pero ¿piensas que está superada la integración de la mujer en la Semana Santa, o por el contrario, aún falta camino por recorrer?

     De todo hay en la viña del Señor. Hay hermandades que actualmente se sustentan sobre los hombros de mujeres pero hay otros casos donde se respira aún el rancio olor del machismo. El que se integre o no a la mujer depende de las personas que te rodean y de que valoren a la persona y no al género.

Pasan los años, las personas, hay diferentes momentos y etapas, y el Huerto mantiene un sello. ¿A qué puede deberse?

     Creo que se debe a la constancia y perseverancia de las personas que han pasado por nuestra hermandad, al saber hacer, al tener ambiciosos objetivos y una clara trayectoria.

Si te pidiéramos que titularas de manera breve cada una de las últimas tres décadas de la Hermandad, dirías...

     Es muy complejo y muy poco justo resumir treinta años de una hermandad en tres frases por lo que me voy a permitir la licencia de extenderme algo más.

1a Década.
     La seña de identidad de esta etapa es la de un grupo de jóvenes tarifeños con muchas ganas
y más ilusión por compartir su visión de la Semana Santa. Se plantó un pequeño olivo que vino acompañado por la nueva imagen de Nuestro Titular con un sinfín de novedades (paso, hábito nazareno, enseres) y una peculiar cuadrilla de hermanos costaleros atípica para las costumbres del momento. Todo esto marco un estilo diferenciado del resto de cofradías recogido bajo el apelativo de los Niños del Huerto.

2a Década.
     Se consolida y perfecciona este estilo reflejándose de forma pública en el desfile procesional
y de forma interna siendo muy cuidadosos con la gestión administrativa y documental de la corporación.

     En esta etapa se incorpora la bella imagen de nuestra cotitular marcando otra nueva línea al incorporarse los distintos vestuarios según los tiempos litúrgicos nunca vistos en nuestra localidad.
Los mayores esfuerzos de esta hermandad se realizaron en este periodo para poder afrontar la realización del palio y vestuario de Ntra. Madre de Dios y del Rosario y así cumplir el sueño de verla por las calles de nuestra ciudad las tardes del Lunes Santo.

3a Década.
     Estos últimos años se ha seguido mejorando ambos pasos y enseres procesionales
consolidando la estación de penitencia y marcando un estilo propio donde se refleja la unión de ambos Titulares en la tarde del Lunes Santo.
Son muchas las cosas que aquí no se reflejan y más aún las que quedan en el tintero por hacer....

¿Qué te ha faltado en la Hermandad?

     Recursos y comprensión...

¿Qué te queda?

     Una larga lista de sueños.

¿Qué te llevas?

     Una gran familia y la satisfacción de hacer cumplido muchas metas.