domingo, 6 de abril de 2025
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domingo, 31 de enero de 2021
lunes, 21 de diciembre de 2020
sábado, 14 de noviembre de 2020
Salud de noviembre
En la avanzada tarde de noviembre, el tapiz de poniente deja sus aguas calmas, un silencio a la lejanía, y un rojizo sol que fisgonea entre unas nubes otoñales. Un cofrade permanece sentado al fondo del paseo, ante el precioso homenaje que la naturaleza nos brinda. Un cofrade tarifeño, un cofrade del Martes Santo. La misma tarde sirve para que un amigo suyo, otro cofrade, sienta sus olas llegar a una orilla que en el momento siempre parece fría.
Ya me parece primavera poder exponer a dos cofrades en un mismo párrafo, pero el Martes Santo ha tenido escuela de cofrades, y solo tenemos que contemplar la radical transformación de una cofradía que “lo tiene todo”. José Luis, si hubiese visto este atardecer hace meses, lo vería en el onceavo mes del año como una tarde que prorrogaría hacia una noche de palio. Y es que estos locos son así. Recuerdo una frase suya hace varios veranos: “¿Quién hay hablando de ésto en estas fechas?”, y esa pregunta responde a las virtudes y a los déficits de nuestra Semana Santa. Ellos lo saben, pues magisterio no les falta.
Sirvan estas líneas para dar la enhorabuena a Mariluz Sáenz y su nueva Junta de Gobierno, pues cogen buen barco, y los deseos son los mejores para con vosotros. Al igual la congratulación ha de ser para toda nuestra Semana Santa, porque saber que el trabajo de estos años continúa es motivo de alegría, y garantiza otros años más de Salud y Dolores esperando en el cancel que las aguas calmen, y nos dejen eternas noches de palio y crucificado. Pero permitan también que estas líneas sirvan para el silencioso sol que agacha en el otoño que contempla primaveras en el horizonte de poniente.
Una icónica imagen de la noche de hábitos rojos y negro, es entre otras, la de un cáliz bajo unos pies castigados. Ser buen cofrade conlleva su cáliz, pero deja pasar las chicotás, que las estrellas te harán poder oler la canela, y aterciopelar las amarguras en una calle que roza los varales con nombre escrito en latín. Gracias José Luis, por mucho, porque vamos muchos en los tramos de las cofradías, pero son pocos los que cargan a sus espaldas cada día de su vida poniendo tanto corazón en lo que hacen. Ese registro cofrade no está en auge, y contigo se pone un sol. No seré quien vaya a valorar tu mandato ni el de tu gente, pues todos acertamos y equivocamos, pero por lo que he podido conocer al capataz de nuestra cofradía vecina en estos últimos años, ha dado todo lo que se puede dar, y pocas personas pueden ofrecer tanta capacidad de trabajo, y eso le hace un gran Hermano Mayor, y un enorme cofrade para nuestra tierra. Y sus amigos lo saben.
¿Y por qué hablar de otro atardecer al nuestro? Porque andamos en la misma orilla.
El bien de una cofradía, es el bien de la de todas. El conocer cofrades de esa capacidad, es un hallazgo que no se ve todos los días. Diez “Cepis”, y ya estaríamos hablando de Semana Santa. Porque los renglones hay que seguir escribiéndolos.
miércoles, 14 de octubre de 2020
Caminito de Privilegios
No son pocas las veces que los carcamales del lugar han comentado la congoja de no haber podido disfrutar antes de este diamante cofrade (y le habría encantado). Pero las cosas pasan cuando han de pasar: un obstáculo en su camino, un ángel que riega la copa de nuestro olivo, y una Virgen, llamaron a filas a una persona que lleva a sus espaldas uno de los apellidos de más peso en nuestra Semana Santa. En este caso, quizás la menos capillita, en este caso, quizás la más apasionada.
En varios de los instantes previos a que se abran las puertas de San Mateo para que el atardecer abrace la capa morada, contempló “algo distinto” en una “hermandad diferente”. Y probó suerte, y un nuevo privilegió en el Getsemaní tarifeño.
Gran descubrimiento, impecable tesorera, trabajadora, impulsiva, visceral, eficiente, solidaria. A veces amanece de poniente, a veces anochece con la levantera; hay que sujetarse, así es Rondón Ulloa. Sin duda, un ejemplo de cómo el derecho se consigue por el camino del deber, convirtiéndose en los últimos años en una referente de la Hermandad del Lunes Santo. Con María llegó un revuelo de emociones, y ella se lleva un Rosario de sentimientos más cerquita, haciendo su camino.
¿Cómo llega alguien tan "lejana" al Huerto a formar parte de sus tierras?
A través de una unión familiar, alguien especial y por último mucha devoción hacia uno de sus Titulares.
El hábito de la cofradía es para ti....
Respeto, seriedad, recuerdos, bondad, amistad, sentimientos…
¿Es tan intensa esta cofradía como se percibe en ocasiones desde fuera?
Sí, es cierto que es intensa pero a la vez muy gratificante.
¿Qué ganaste y que perdiste a la sombra de este olivo?
No siento que perdiera nada, gané en amistades y aprendizaje.
¿Cuánto de importante es la labor social en las hermandades?
La labor social desde mi punto de vista, es la característica esencial de una hermandad. El buen cofrade debe dar testimonio del evangelio en nuestra vida diaria, ello implica compartir, amar, acoger, en general servir al prójimo.
¿Duerme una tesorera en cuaresma?
¿En cuaresma sólo? (Risas). Bajo mi propia experiencia, en el Huerto no se duerme ningún día del año, siempre hay un objetivo nuevo.
Pienso que voy a ponerte un nudo en la garganta. Háblame de la que lleva Rosario por advocación.
Son muchos sentimientos, es mi todo, mi más, mi siempre. Ella sabe de lo que hablo.
Si hablamos de advocaciones, el nombre de Esperanza te sugiere...
Pureza, guapa, morena, madrugá, verde esperanza,… su nombre ya lo dice todo.
¿Qué momento te sobrecoge especialmente del Lunes Santo?
Hay dos momentos en el Lunes Santo: primeras horas de la tarde, oración frente a Nuestros Titulares (se me pasa todo el año por la cabeza). Segundo momento: la recogida, capataz detrás de un palio solitario y en silencio..
Cojamos agujetas y alfileres:
(Dicho de otro modo, respuestas rápidas)
Una imagen... Mi padre un Miércoles Santo frente al Consuelo.
Un sonido... Unas bambalinas.
Un recuerdo... La madrugada de un Miércoles Santo de mi niñez en San Francisco.
Una flor... Siempre margarita.
Una compañía... Mi memoria.
Septiembre... Luz, nardos, vida.
Las vísperas del lunes... Ilusión; se apagan las luces y empiezan los sueños.
Una satisfacción... El Lunes Santo.
Un sueño... Esta pregunta no la contesto, me la guardo en lo más profundo de mi mente.




