domingo, 6 de octubre de 2019

- Onomástica de Nuestra Madre De Dios y del Rosario

Cuando concluye el mes mariano por excelencia para la ciudad, se inicia un nuevo curso donde esta cofradía no podía tener mejor comienzo gracias a la celebración de la onomástica de Nuestra Madre de Dios y del Rosario.
Es un tiempo donde Nuestra Amantísima Titular ocupa por unos días un lugar más especial si cabe en nuestras oraciones y súplicas; unos días donde desciende de Su altar para acercarse físicamente a sus fieles e impregnarlos de Su amor incondicional e inmarcesible hacia su hijo; son días de arroparla y calmar su dolor…
Por ello, la hermandad ha dispuesto para hoy domingo día 6 de octubre, durante todo el día, el besamanos a Nuestra Madre de Dios y del Rosario. Asimismo, se dedicará a Ella el rezo del Santo Rosario, previo a la celebración de la Eucaristía de la tarde, el mismo día de la víspera de Su onomástica sobre las 19:15 horas en la Iglesia Mayor de San Mateo Apóstol.
Durante la mañana del lunes 7 de octubre, la Santísima Virgen también permanecerá expuesta en su tradicional besamanos para que los feligreses y devotos puedan expresar su amor y devoción en el día que se conmemora Su festividad, así como la solemne bendición, siendo este año el 18º aniversario de la misma.
¡Esperamos tu asistencia!

viernes, 20 de septiembre de 2019

- Los Aromas de Septiembre. Por Antonio M. Valencia Díaz


...A nardos, septiembre huele a nardos; a su aroma perfumando los rojos y azules de una Luz vestida desde los cielos y anclada a una calzada exultante durante tres semanas.

A nardos desatados sobre un libro de cubierta de plata que acoge unas hojas escritas con la trinidad cantada desde unas espigas de trigo y unas redes de mar bajo la marejada.

Pero también huele al vino que riega el albero que sujeta la Tarifa más blanca que perdura en un eterno pasodoble.

Al aroma de los sentidos que nunca adormecen mientras las campanas del templo colorean el alba.

Al aroma del recuerdo familiar dibujado en un multitud de siluetas.

Al olor a tomillo y romero que te sumerge en los recovecos del enjambre más calizo tras la muralla.

Al atardecer anaranjado que despide el verano entre aires hermanos de una segunda primavera.

A la nostalgia de un miércoles citado tras los días de la novena.

Al aroma que rocía en una madrugada de aurora de despedida entre las estrofas recitadas por grillos escondidos en la humedad de los caminos.

Al chiclana custodiado en un barril del bar de Rico, que espera macerar con gratitud un par de codornices y pinchitos.

Al olor del pan macho calentito de una mañana salada de claridad y esperanza de los días.

Y septiembre, huele al mejor exorno floral del Huerto de los abriles penitentes. Y sin referirse ello a los lirios ni a las rosas, ni a las calas, bouvardias u hortensias que bajo olivo y palio grosella asoman los lunes más santos. Huele a dos flores tan delicadas como perseverantes en su empeño de perfumar “nuestra Calzada”.

En septiembre no huele a azahar, pero si a una orquídea y una gardenia que asoman sus raíces en la puerta de San Mateo durante tres semanas. Dos flores nacidas de la lealtad, la fe, la familia y la amistad. Dos flores de GRACIAS para perfumar el calendario de la Virgen cada año.


A Nina y Carmen.




domingo, 15 de septiembre de 2019

- Entrevista al Rvdo. Padre D. Juan Pedro Varo Salguero


Entrevista al Rvdo. Padre D. Juan Pedro Varo Salguero, director espiritual de la hermandad. – Por Julián Garrido, Antonio M. Valencia y Rubén Rondón.


- Habiendo tenido usted una patente trayectoria en una ciudad como la de San Roque, y ya un claro y notorio asentamiento en nuestra población, ¿qué diferencias y semejanzas destacaría entre la Semana Santa de estas dos localidades?

Dicen que las comparaciones son odiosas, por tanto, no podría hacer yo ahora una comparación entre la Semana Santa de una localidad y otra. Yo creo que cada pueblo tiene su identidad, y sus vivencias y su historia y eso es algo que no se puede olvidar. Lo que sí es cierto es que las dos arrancan de una profunda fe del pueblo, que necesita exteriorizar su fe en la calle y manifestarla en medio de su gente. En esa manifestación no sólo va incluido la exhibición, sino también el deseo ardiente de transmitir algo que nos han transmitido a nosotros. Si la Semana Santa perdiese ese afán por transmitir un mensaje, que es el mensaje de Jesucristo, llámese Evangelización, perdería su idiosincrasia y su finalidad.


- Si le pidiéramos de manera sintética un balance de estos últimos años en la Semana Santa de Tarifa, diría...

Que se ha caminado mucho pero tenemos que seguir caminando para hacer que la Semana Santa de Tarifa siga creciendo y enriqueciendo a nuestro pueblo. Un cofrade no se debe contentar sólo con sacar un paso a la calle, sino que esa salida haya servido de algo. Para eso está la formación cofrade, las acciones sociales y por supuesto el culto tanto interno como externo.


- Es posible que el mundo de las cofradías sea uno de los grupos que más número de personas aporta a la Parroquia ¿comparte esta impresión? ¿qué lugar ocupan los cofrades en la vida de la misma?

Por supuesto que la comparto, yo diría que es el grupo más numeroso. El mundo cofrade tarifeño es como la sal, que está y muchas veces no se da uno ni cuenta. Hay cofrades en catequesis, en la Adoración Nocturna, en Cáritas... en todos los grupos parroquiales puedes encontrarte a un cofrade. Esto es bueno, porque así la cofradía no es un gueto, ni un círculo cerrado, y también porque un cofrade, para ser un buen cofrade, como dice la sevillana, tiene que ser antes un buen cristiano, y así necesita que tiene que compartir su fe y ayudar también como cristiano en las distintas tareas eclesiales.


- Aunque no es conveniente generalizar, en el sector cofrade siempre se ha rumoreado que la curia no suele recibir con excesivo gusto a las hermandades en la parroquia ¿Cuánto hay sobre ello de leyenda urbana y cuánto de realidad? Y si se diera el segundo caso, ¿puede estar motivado este “rechazo” a la falta de implicación de gran parte de los cofrades a la vida y actividad parroquial?

Yo creo que hay mucho de leyenda urbana. Al decir la curia supongo os referís a los sacerdotes, y no es del todo así. Como en todas las cosas, habrá sacerdotes que hayan trabajado con cofradías, otros que no, a unos que les caigan bien, a otros que no, pero eso no quiere decir que en general, los sacerdotes vayan siempre con el hacha en las manos cada vez que ve un cofrade. Yo, por ejemplo, no he convivido con el mundo cofrade hasta que no fui sacerdote, y fue aquí en Tarifa. Después se me encomendó la parroquia de San García, donde no había presencia cofrade, y sin embargo, veía la necesidad de una de ellas, luego se me encargó la parroquia de Santa María La Coronada de San Roque, donde me encontré con diez hermandades y ante esa situación uno no puede estar con el hacha en las manos, estás obligado a atender a muchas personas que te necesitan y que necesitan a Dios. Por eso no estoy de acuerdo con esa afirmación. Conozco a muchos compañeros míos que han tenido la misma experiencia. Cuando te pones a trabajar codo con codo con los cofrades descubres un mundo inmenso donde poder ofrecer el mensaje de salvación que quieres transmitir, pero tienes que trabajar con ellos, no puedes hacerlo desde fuera, te tiene que doler lo que a ellos les duele y te tiene que alegrar lo que a ellos les alegra. Es el mejor camino que he descubierto hasta ahora, y creo que no me va mal. Evidentemente tienes que corregir cuando sea necesario, ponerte serio cuando sea necesario, y hacer “el payaso” por qué no, cuando también sea necesario. Pero es lo que el cofrade necesita, un compañero de camino y no un juez que sólo fiscaliza sus acciones y siempre está diciendo NO a todo lo que se le proponga.


- Asistimos en muchos lugares a la creación de nuevas hermandades y asociaciones parroquiales cuando resulta dificultosa la acción de integrar con oficiales de cierta competencia los distintos cargos de una junta de gobierno, ¿Considera que hay necesidades pastorales reales para autorizar nuevas cofradías o su creación puede responder a otros motivos?

Cuando se erige una hermandad, hay detrás todo un proceso, creo que lo conocéis, de hecho nosotros en la parroquia tenemos una. No creo que el criterio para hacer una hermandad sea a la ligera, al contrario, es un proceso lento, de mínimo diez años, en los que se va viendo si hay realmente motivos pastorales suficientes para crear esa hermandad. La nuestra, por ejemplo, lleva ya doce años, y han solicitado el nombramiento como hermandad, pero estamos a la espera. Por otro lado, antes de crear esa hermandad, se necesita el informe del Consejo Local de HH y CC y el informe del Consejo Pastoral de la Parroquia y, si lo hay, del arciprestazgo. Quiero decir con esto que los motivos no son sólo a criterio del cura o del obispo, sino que también se solicita a la comunidad parroquial, un informe por si ve acertado o no la creación de esa hermandad.


- Una pregunta más marinera. ¿Podría ser una solución factible, ante ciertos problemas a la hora de conformar un grupo de personas para trabajar de manera solvente, el pensar seriamente en la integración de alguna advocación bajo las siglas de otra hermandad más contrastada?

(Risas) Esa pregunta ya tiene una dirección (Risas). Si desde el principio me dices que es una pregunta más marinera, ya sé por dónde queréis ir. Sólo os puedo decir, que no es bueno adelantarse a los acontecimientos, por tanto, esta pregunta la responderá el tiempo (Risas).


- Respecto a la formación cofrade, además de la materia teológica, ¿qué otros objetivos debemos de situar en el horizonte inmediato de las hermandades tarifeñas?

En la formación cofrade no se pretende que los cofrades hagan un máster en teología, sólo se pretende que aquellos que tienen en sus manos una responsabilidad importante como es gobernar una hermandad por un periodo de cuatro años, tenga un mínimo de formación cristiana. Por eso tampoco se puede aspirar a grandes cosas, con sólo tener una mínima formación cristiana, litúrgica, ética... es suficiente. Si he insistido desde que llegué a Tarifa en la formación es porque creo que es muy necesario para el día de hoy. Como muy bien decís, muchas veces, ofrecemos cargos a personas que tienen muy baja formación cristiana, que son muy buenos, muy serviciales, muy entregados, pero que después no saben distinguir a la Santísima Trinidad de la Santísima Virgen, y esto no se puede consentir. Entonces, para evitar estas cosas, está pensada la formación cofrade. En estos primeros años, más que el contenido de las charlas me interesa la intercomunicación que está surgiendo entre las hermandades, las preguntas que van surgiendo y que a todos interesa, es decir, la comunión entre todos. Después ya veremos más contenidos, pero de momento, formación cristiana, litúrgica, moral... Sé que se podrían hacer otras charlas más cofrades, pero no es objeto de formación, no es algo que me compete a mí, sino al mismo mundo cofrade en sí. Por ejemplo, puede interesar cómo vestir a una imagen. Es un tema que al mundo cofrade le interesa, pero no es un tema para formación, más bien para curiosidad. Es como si un niño te dice, a ti, que eres maestro, que es más importante que le enseñes un juego a que sepa multiplicar o sumar. Es más importante aprender lo segundo, lo del juego, ya irás aprendiendo, con la práctica, y además sólo serán temas que les interese a una parte del mundo cofrade, como es el vestir a una imagen, a otros, depende de sus funciones, les interesará otras cosas. Al fiscal, cómo organizar un cortejo; al mayordomo, cómo cuidar los enseres; al tesorero, cómo buscar fondos...



- Usted ya tiene cierta experiencia en el “tema” de las magnas. ¿Sería aconsejable o funcional la celebración de una procesión de ese carácter en esta ciudad?

Durante doce años que estuve en San Roque, pude celebrar doce Magnas, porque, como sabéis, es algo que acontece en este pueblo anualmente. El motivo en San Roque es tradicional, histórico y catequético, y realmente es un día importante para el cofrade sanroqueño. Si hay un día para señalar en el calendario como el día del pueblo de San Roque, no señalarían el 21 de mayo como está en el calendario, sino el Viernes Santo por excelencia. Quiero decir con esto que cualquier magna es aconsejable, si realmente hay motivos para hacerla. Eso sí, hay que trabajarla mucho, muchísimo, y en San Roque se comienza a preparar desde el Sábado Santo de ese año, para que el Viernes Santo del año siguiente esté todo preparado, y con todo y con eso siempre hay cosas que se pasan o imprevistos que son difíciles de resolver.

De todas formas, en esta ciudad, sería una magna muy puntual, no sería del mismo calibre que las de San Roque, por ejemplo. Y no veo ningún inconveniente para no hacerlo, creo que tenemos gente suficiente, aunque algunos piensen que no, y gente competente como para poder afrontar una magna. Sólo hay que tener un motivo, ilusión y ganas para llevarlo a cabo. Es más, sería un momento propicio para fomentar la unidad entre todas las cofradías.



- Díganos un lugar para ver cofradías que no sea un balcón en la Calzada y por qué.

¿Y por qué no se puede ver desde un balcón en la Calzada? El mundo cofrade se vuelve muy selecto cuando piensa que todos tienen que sentir lo mismo cuando esa cofradía pasa por un punto concreto de su recorrido, y se puede dar el caso, o no. Quizá en otro sitio, donde quizá no haya nadie, o donde quizá no sea estéticamente bonito, te impacte más, o te guste más o sientas algo que los demás no sienten. Si es así, bendito sea ese sitio. ¿Por qué se va a ver mejor un paso en la esquina de Rico, por ejemplo, que en un balcón en la calzada? Lo importante no son los sitios estratégicos, sino que estemos abiertos a que Dios se puede hacer presente en tu vida en cualquier momento, ya sea en la Calzada, Calle Virgen de la Luz, esquina de Rico, Calle Tambor o plaza del Ángel.


- Estamos seguros que el pasado Viernes Santo, durante la celebración del Ejercicio de las Siete Palabras, le surgiría alguna idea o motivación; ¿la compartiría?

Pues sí, la misma que comuniqué al Hermano Mayor y su junta, que ya que se ha dado un gran paso, ahora no podemos volver atrás, tenemos que seguir más y mejor.





martes, 20 de agosto de 2019

"¿Quiere usted una papeletita?". Por Rubén Rondón Manzanero

     Cuántas veces habrán contestado (afirmativamente o no) a esta pregunta los feligreses, turistas, devotos o personas de cualquier ideología y/o tipología que durante el mes de septiembre giran su visita diaria, u ocasional, a la Santísima Virgen de la Luz accediendo al templo de San Mateo por su puerta principal… 

     Las veces no se las puedo contestar, pero el número de años consecutivos, sí: exactamente se cumplen treinta y uno en este mes que se avecina.

     Llamaba poderosamente mi atención la cantidad de años sucesivos que esta hermandad lleva instalando el puesto de venta de artículos de Nuestra Patrona durante las tres semanas que Ella se erige en el centro físico y espiritual de la ciudad con mayor énfasis. Según consta en los libros de actas, fue el 24 de agosto del año 1988 en reunión celebrada por la junta de gobierno, concretamente en el tercer punto del orden del día, cuando el tesorero de la corporación propuso realizar una rifa de un cuadro con la imagen de la Santísima Virgen de la Luz. Luego nos trasladamos a 1991 para encontrar las primeras referencias de ventas de artículos de recuerdo, con la pertinente aprobación de la Real y Pontificia Congregación. Y ya en el año 1995 comienzan a comercializarse los tradicionales almanaques que esta cofradía consiguió instaurar como elemento clásico del mes más tarifeño del año.

     A escasos días de inaugurar un nuevo septiembre, me parece oportuno traer a colación esta parte de la historia de la hermandad del Huerto. Porque también se hace historia con la actividad cotidiana; también se dota de contenido a la corporación con sus iniciativas, sin soslayar por supuesto los fines primordiales que dan sentido y origen a una hermandad. 

     Y esta parte de nuestra historia conecta intrínsecamente con el modo de financiación de la cofradía, que es el objeto primordial de este artículo. Siempre he defendido que una corporación debe ser autosuficiente en todos sus ámbitos, y por supuesto, en el económico. Pero he aquí el quid de la cuestión: las irrisorias cuotas de hermano (sí, irrisorias) no son suficientes para mantener la actividad de la cofradía. Y esto es un mal endémico de las hermandades de Tarifa, exceptuando la de la Patrona. La localidad cuenta con hermandades pequeñas -si medimos su tamaño por nómina de hermanos, no por actividad o por devoción de sus titulares-, y con doce euros anuales no hay corporación que sobreviva ni consiga cumplir con solvencia con sus fines, ni cultuales ni de caridad.

     ¿No sería lo ideal, y recomendable para los oficiales de una junta de gobierno, que las cuotas de hermano sufragaran al menos la salida en procesión de la hermandad? Pues en esta hermandad, y creo que en otras muchas, eso es una quimera. Se evitarían en cierto modo los ingentes esfuerzos que hay que realizar para llevar a buen puerto una estación de penitencia, o a cumplir las expectativas que se le presuponen a una hermandad en asuntos de caridad, o a dedicarse con mayor empeño al fomento de la devoción de los Titulares, entre otras cosas. No me negarán que el trabajo que 
desempeñan, en líneas generales, las juntas de gobierno supone un hándicap a la hora de completar las mismas cuando llegan los períodos electorales… Creo que sería interesante una reflexión profunda sobre este hecho.

     Del mismo modo, y valga como otro ejemplo, las exiguas nóminas de hermanos con sus minúsculas cuotas casi no llegan a cubrir la actividad ordinaria de la cofradía si la misma dispone de casa de hermandad. Algo tan habitual y necesario para el desarrollo de la vida de la cofradía, en esta ciudad se torna inviable por las cuestiones antes citadas.

     Es por ello que las distintas juntas de gobierno tienen que recurrir a la realización de eventos dispares que ni tan siquiera están relacionados con la actividad de una corporación nazarena con tal de adquirir los fondos necesarios para responder con garantía a todos sus fines. Hay varias formas de colaborar con una hermandad, y acudiendo a los actos organizados por las mismas o, como es el caso que nos atañe, comprando artículos de recuerdo o papeletas o acudiendo a realizar algún turno en el puesto de venta se tornan primordiales para la consecución de los objetivos que se plantean con la actividad propuesta.

     Todo lo expuesto tiene una doble lectura y análisis pero no son objeto de opinión en este artículo. Creo que la autocrítica continua, no en el sentido negativo del término, y el autoconocimiento y el conocimiento del medio donde se desenvuelve la corporación son primordiales para su supervivencia. Mencionaba la autosuficiencia para la consecución de los fines, y si esta no se logra con acciones alternativas o complementarias a la actividad natural de una hermandad, en Tarifa es imposible.  




jueves, 25 de julio de 2019

- "Puestos a divagar". Por Antonio M. Valencia Díaz


       Puestos a divagar...

      Cuando uno echa la vista a programas antiguos de la Semana Santa de esta ciudad advierte la diversidad de fórmulas que ésta ha adquirido para poder extenderse a lo largo de los años.

      La movilidad y transformación de las hermandades y de los días Grandes fueron tan constantes como drásticos y enérgicos, algo que parece totalmente contrapuesto a la actual inapetencia y el fervor general por el conservadurismo.

    Este primer párrafo consigue alertar a mi memoria algo relativo a la Hermandad del Huerto precisamente, y que no es otra cosa que otorgarle el argumento y la consecuencia de su propia existencia en las últimas décadas al hecho de abandonar un domingo de telonero por un lunes convertido en barrio inequívoco de una cofradía que se reinventó a sí misma.

      Cualquier tradición no ha de estar sujeta lo al recurso de lo conocido, a la periodicidad de los ritos o a la literatura popular de una generación. Una mirada aun mas amplia a lo histórico desemboca en un recurso más ambicioso que una perenne fábula o doctrina, y que podría contener rasgos de metamorfosis suficiente como para que el tiempo no juzgue de manera unilateral, y aún algo se tenga que decir o hacer desde los templos y gremios del incienso.

        ¿Se imaginan una Semana Santa algo divergente a la actual?

      Quizás, una donde la cruz de guía de Medinaceli apueste por alcanzar la calle tan inmediatamente como la Borriquita haya dejado a la espalda de San Pedro una soleada Calzada. O esta misma Hermandad trazando su itinerario de manera inversa, y provocando una recogida más intimista por Privilegios. Tampoco sería ésta una mala estampa para la corporación del Viernes Santo.

      ¿Se imaginan el Consuelo rescatando “el coche de la hora” y mostrando en un solo paso la terminante lanzada de un monte calvario atravesando la prematura tarde del Viernes Santo? - Dolorosa y San Juan ya tiene, y esa tremenda talla ansía luz natural- (lo de viernes no ha sido un lapsus).

     Quizás, la hermandad del martes observaría el día siguiente como una sugestiva opción para conquistar la noche con la holgura que da una víspera de fiesta.

      Quizás los hortelanos comenzaran a volver a tener ese viejo y ya lejano sueño de protagonizar la tarde de un Jueves Santo necesitado de un preámbulo de altura para el cartel que deja el Nazareno en la noche tarifeña. Y no, no pasaría nada por volver a tener días en blanco si otros son agitados con la ilusión de crear mayor demanda y unas motivaciones ahora distraídas con el peso de las anclas oxidadas.

      No dudo que alguna lectura a estas ilusas líneas habrá reparado en la idea de la Soledad cerrando el cortejo penitencial en vez de abrirlo. O de un Resucitado saliendo de la coqueta capilla de la Inmaculada, y dejando San Mateo y San Francisco fuera de tanto sofoco y monotonía. No mala sede sería también para el Vía Crucis oficial.

       Imaginen que a un programa de actos organizados por el Consejo de H.H. y C.C. se le une determinada secuencia de citas cuaresmales donde se suman ejemplos como:

        - Presentación del cartel de Semana Santa en el salón de actos "...", con la intervención del grupo de cuerda "...", interpretando Adagios de la pasión.
       - Conferencia de D. Joaquín "M..." dentro del ciclo formativo del Consejo Local, sobre el papel de las hermandades en la sociedad actual.
        - Exposición fotográfica en las calles del centro de la población: "Un mirada eterna."
     - Presentación del trabajo discográfico de la Banda Pintor Manuel Reiné: "Las Vírgenes de Tarifa".
        - Presentación del libro "Semana Santa en Tarifa. De ayer a hoy" de "D. ..."

      Será por imaginar. Algo que no cuesta, y que aunque algunas cuestiones expresadas puedan ni gustar a uno mismo y a muchos más, no se trata de los gustos de nadie y de agitar las ideas, pues siempre la tierra esconde semillas.

     Imaginen que en vez de Semana Santa, regamos en septiembre. Pero esto es otra historia, otro camino... como el de "la colá"