martes, 22 de octubre de 2019

- Entrevista a Mª de la Luz Ruiz Ruiz. El Privilegio de la Experiencia

       El privilegio de la experiencia.  (Introducción por Antonio M. Valencia)

     Hay mucha historia y mérito en ella. Con una marcada personalidad, una lealtad incuestionable, mucha dedicación y un fervor cofrade en toda regla, Ma de la Luz Ruíz Ruíz ha trazado su intenso camino en las últimas décadas de la corporación del Lunes Santo.

      Viviendo distintas etapas, faenando con muchas personas, y haciéndose a sí misma desde su adolescencia, ha fraguado el propio privilegio de conocer y entender bastante de los senderos que han resultado en lo que hoy en día hemos conocido o conocemos como El Huerto. Y así Getsemaní ganó otro privilegio.

      Desde su ingreso, “Mari” ha ostentado multitud de cargos dentro de la junta de gobierno (llegando a ser la primera mujer que abraza la vara dorada) y otras responsabilidades fuera de ella, tareas de distinta índole, pero todas y cada una de ellas encaminadas a poner en marcha los engranajes de la cofradía.
      Ello, sin duda, le ha otorgado una visión bastante amplia y pormenorizada de este rincón bajo olivos y entre rosarios; su Hermandad.


¿Cómo valoras el estado actual de la hermandad, y cómo percibes el futuro inmediato de la corporación?

     Actualmente percibo una apatía general en el seno de la hermandad teniendo en cuenta mi concepto de lo que debe ser la vida diaria de una corporación nazarena. Sí es cierto que esta actitud se transforma a la hora de trabajar por las obras sociales siendo masiva la respuesta de hermanos y allegados.
     Respecto a la segunda parte de la pregunta, veo un futuro incierto para la subsistencia de nuestra hermandad. Hay que tener en cuenta que es una de las corporaciones más complejas de dirigir, unido a la falta de compromiso de las nuevas generaciones.

Acabas de hacerte cargo de la secretaría ¿Piensas que las hermandades deben de invertir en adecuar a las nuevas tecnologías y preservar con total garantía el extenso legado documental que se atesora?

     Por supuesto que sí. En estos tiempos que corren y gracias a la vigorosa ayuda de los soportes informáticos, sería imperdonable por nuestra parte, no dejar constancia de todos los aspectos que conforman la hermandad.
     Lo ideal es tener informatizado todo el histórico, actualizado del registro de hermanos, inventarios, memorias, actas y todo aquello que define a este colectivo.
Por otro lado es sumamente cómodo y eficaz la comunicación entre Junta de Gobierno/hermanos y viceversa.

La creación del Reglamento de Régimen Interno allá por el año 2005 erigió a esta hermandad como pionera en estas lides y sirvió de ejemplo para otras corporaciones. Acabamos de asistir a otras modificaciones de estatutos a nivel diocesano con el fin de volver a adaptarse a una sociedad cambiante. Desde tu experiencia, ¿crees que esos cambios son suficientes para el referido objetivo, o dichas revisiones deberían ser más profundas debido a la escasa periodicidad de las mismas, y con ello dotarlas de una vigencia más prolongada en el tiempo?

     Siempre todo es mejorable. Aún no se ha actualizado con la realidad social en la que vivimos. Además de este desfase se presupone que la próxima revisión por parte de Obispado será cuando pasen muchos años con lo que se incrementará estas diferencias y se excluirán a personas muy válidas por realidades sociales como el divorcio, por tener inquietudes de mejorar la sociedad donde vives mediante el ejercicio político, etc.
     En estos tiempos que corren no nos podemos permitir prescindir de estas personas y menos aún en una población tan limitada como Tarifa.

Los aspectos burocráticos en las hermandades es una cuestión más exigente de lo que la gente piensa ¿crees que dentro del seno de las cofradías basta con la información que se da al respecto, o es necesaria una mayor formación en esos términos?
¿Qué recursos observarías como necesarios para mejorar la capacitación? (en caso de la segunda opción).

     Sí, el Obispado tiene su propio lenguaje administrativo, contable y documental que la mayoría de los cofrades tarifeños desconocen. Parte de la formación cofrade, que actualmente se está impartiendo, debería cubrir estos vacíos al margen de otras carencias en las que no voy a entrar.
     Desde mi punto de vista también se debe formar a desempeñar todas las funciones de los miembros de Junta de Gobierno (fiscal, tesorero, secretario, mayordomo...)

No es difícil encontrar una lectura en el entorno que confirma dos tipos de hermanos dentro de las hermandades, unos que se interesan e implican, y otros que resuelven su voluntad con una colaboración o aportación económica que ayude a la misma. ¿Habría que buscar una diferencia
formal a este asunto, o bien existen herramientas realmente funcionales para dar con un acercamiento al ideal?

     Formalmente no existen recursos ni estatutos para diferenciar a estos dos modelos de hermanos. Pero si es cierto que la Junta de Gobierno puede apoyarse y confiar responsabilidades en los hermanos comprometidos, o sea, realmente se hace en función de la implicación personal que cada uno decida.

Has desarrollado distintos cargos y funciones cofrades ¿es el cargo en sí o la intensidad que la persona ponga en el trabajo de la cofradía quien dicta su participación en la misma?

     Es evidente que depende únicamente de la persona y no del cargo. Desde cualquiera de las responsabilidades de una junta se puede aportar lo mejor de uno mismo y a la vez enriquecerte de un aprendizaje continuo. Lo que sí pienso que es imperdonable es el estar por estar, por rellenar un hueco o por aparecer en la foto.
     La actitud con la que aceptas un cargo es vital para el buen desarrollo de la hermandad y no los conocimientos de los que dispones ya que todo en esta vida se aprende y todos nacemos sin saber.

A estas alturas del siglo XXI no debería ser formulada esta pregunta, pero ¿piensas que está superada la integración de la mujer en la Semana Santa, o por el contrario, aún falta camino por recorrer?

     De todo hay en la viña del Señor. Hay hermandades que actualmente se sustentan sobre los hombros de mujeres pero hay otros casos donde se respira aún el rancio olor del machismo. El que se integre o no a la mujer depende de las personas que te rodean y de que valoren a la persona y no al género.

Pasan los años, las personas, hay diferentes momentos y etapas, y el Huerto mantiene un sello. ¿A qué puede deberse?

     Creo que se debe a la constancia y perseverancia de las personas que han pasado por nuestra hermandad, al saber hacer, al tener ambiciosos objetivos y una clara trayectoria.

Si te pidiéramos que titularas de manera breve cada una de las últimas tres décadas de la Hermandad, dirías...

     Es muy complejo y muy poco justo resumir treinta años de una hermandad en tres frases por lo que me voy a permitir la licencia de extenderme algo más.

1a Década.
     La seña de identidad de esta etapa es la de un grupo de jóvenes tarifeños con muchas ganas
y más ilusión por compartir su visión de la Semana Santa. Se plantó un pequeño olivo que vino acompañado por la nueva imagen de Nuestro Titular con un sinfín de novedades (paso, hábito nazareno, enseres) y una peculiar cuadrilla de hermanos costaleros atípica para las costumbres del momento. Todo esto marco un estilo diferenciado del resto de cofradías recogido bajo el apelativo de los Niños del Huerto.

2a Década.
     Se consolida y perfecciona este estilo reflejándose de forma pública en el desfile procesional
y de forma interna siendo muy cuidadosos con la gestión administrativa y documental de la corporación.

     En esta etapa se incorpora la bella imagen de nuestra cotitular marcando otra nueva línea al incorporarse los distintos vestuarios según los tiempos litúrgicos nunca vistos en nuestra localidad.
Los mayores esfuerzos de esta hermandad se realizaron en este periodo para poder afrontar la realización del palio y vestuario de Ntra. Madre de Dios y del Rosario y así cumplir el sueño de verla por las calles de nuestra ciudad las tardes del Lunes Santo.

3a Década.
     Estos últimos años se ha seguido mejorando ambos pasos y enseres procesionales
consolidando la estación de penitencia y marcando un estilo propio donde se refleja la unión de ambos Titulares en la tarde del Lunes Santo.
Son muchas las cosas que aquí no se reflejan y más aún las que quedan en el tintero por hacer....

¿Qué te ha faltado en la Hermandad?

     Recursos y comprensión...

¿Qué te queda?

     Una larga lista de sueños.

¿Qué te llevas?

     Una gran familia y la satisfacción de hacer cumplido muchas metas.




domingo, 6 de octubre de 2019

- Onomástica de Nuestra Madre De Dios y del Rosario

Cuando concluye el mes mariano por excelencia para la ciudad, se inicia un nuevo curso donde esta cofradía no podía tener mejor comienzo gracias a la celebración de la onomástica de Nuestra Madre de Dios y del Rosario.
Es un tiempo donde Nuestra Amantísima Titular ocupa por unos días un lugar más especial si cabe en nuestras oraciones y súplicas; unos días donde desciende de Su altar para acercarse físicamente a sus fieles e impregnarlos de Su amor incondicional e inmarcesible hacia su hijo; son días de arroparla y calmar su dolor…
Por ello, la hermandad ha dispuesto para hoy domingo día 6 de octubre, durante todo el día, el besamanos a Nuestra Madre de Dios y del Rosario. Asimismo, se dedicará a Ella el rezo del Santo Rosario, previo a la celebración de la Eucaristía de la tarde, el mismo día de la víspera de Su onomástica sobre las 19:15 horas en la Iglesia Mayor de San Mateo Apóstol.
Durante la mañana del lunes 7 de octubre, la Santísima Virgen también permanecerá expuesta en su tradicional besamanos para que los feligreses y devotos puedan expresar su amor y devoción en el día que se conmemora Su festividad, así como la solemne bendición, siendo este año el 18º aniversario de la misma.
¡Esperamos tu asistencia!

viernes, 20 de septiembre de 2019

- Los Aromas de Septiembre. Por Antonio M. Valencia Díaz


...A nardos, septiembre huele a nardos; a su aroma perfumando los rojos y azules de una Luz vestida desde los cielos y anclada a una calzada exultante durante tres semanas.

A nardos desatados sobre un libro de cubierta de plata que acoge unas hojas escritas con la trinidad cantada desde unas espigas de trigo y unas redes de mar bajo la marejada.

Pero también huele al vino que riega el albero que sujeta la Tarifa más blanca que perdura en un eterno pasodoble.

Al aroma de los sentidos que nunca adormecen mientras las campanas del templo colorean el alba.

Al aroma del recuerdo familiar dibujado en un multitud de siluetas.

Al olor a tomillo y romero que te sumerge en los recovecos del enjambre más calizo tras la muralla.

Al atardecer anaranjado que despide el verano entre aires hermanos de una segunda primavera.

A la nostalgia de un miércoles citado tras los días de la novena.

Al aroma que rocía en una madrugada de aurora de despedida entre las estrofas recitadas por grillos escondidos en la humedad de los caminos.

Al chiclana custodiado en un barril del bar de Rico, que espera macerar con gratitud un par de codornices y pinchitos.

Al olor del pan macho calentito de una mañana salada de claridad y esperanza de los días.

Y septiembre, huele al mejor exorno floral del Huerto de los abriles penitentes. Y sin referirse ello a los lirios ni a las rosas, ni a las calas, bouvardias u hortensias que bajo olivo y palio grosella asoman los lunes más santos. Huele a dos flores tan delicadas como perseverantes en su empeño de perfumar “nuestra Calzada”.

En septiembre no huele a azahar, pero si a una orquídea y una gardenia que asoman sus raíces en la puerta de San Mateo durante tres semanas. Dos flores nacidas de la lealtad, la fe, la familia y la amistad. Dos flores de GRACIAS para perfumar el calendario de la Virgen cada año.


A Nina y Carmen.




domingo, 15 de septiembre de 2019

- Entrevista al Rvdo. Padre D. Juan Pedro Varo Salguero


Entrevista al Rvdo. Padre D. Juan Pedro Varo Salguero, director espiritual de la hermandad. – Por Julián Garrido, Antonio M. Valencia y Rubén Rondón.


- Habiendo tenido usted una patente trayectoria en una ciudad como la de San Roque, y ya un claro y notorio asentamiento en nuestra población, ¿qué diferencias y semejanzas destacaría entre la Semana Santa de estas dos localidades?

Dicen que las comparaciones son odiosas, por tanto, no podría hacer yo ahora una comparación entre la Semana Santa de una localidad y otra. Yo creo que cada pueblo tiene su identidad, y sus vivencias y su historia y eso es algo que no se puede olvidar. Lo que sí es cierto es que las dos arrancan de una profunda fe del pueblo, que necesita exteriorizar su fe en la calle y manifestarla en medio de su gente. En esa manifestación no sólo va incluido la exhibición, sino también el deseo ardiente de transmitir algo que nos han transmitido a nosotros. Si la Semana Santa perdiese ese afán por transmitir un mensaje, que es el mensaje de Jesucristo, llámese Evangelización, perdería su idiosincrasia y su finalidad.


- Si le pidiéramos de manera sintética un balance de estos últimos años en la Semana Santa de Tarifa, diría...

Que se ha caminado mucho pero tenemos que seguir caminando para hacer que la Semana Santa de Tarifa siga creciendo y enriqueciendo a nuestro pueblo. Un cofrade no se debe contentar sólo con sacar un paso a la calle, sino que esa salida haya servido de algo. Para eso está la formación cofrade, las acciones sociales y por supuesto el culto tanto interno como externo.


- Es posible que el mundo de las cofradías sea uno de los grupos que más número de personas aporta a la Parroquia ¿comparte esta impresión? ¿qué lugar ocupan los cofrades en la vida de la misma?

Por supuesto que la comparto, yo diría que es el grupo más numeroso. El mundo cofrade tarifeño es como la sal, que está y muchas veces no se da uno ni cuenta. Hay cofrades en catequesis, en la Adoración Nocturna, en Cáritas... en todos los grupos parroquiales puedes encontrarte a un cofrade. Esto es bueno, porque así la cofradía no es un gueto, ni un círculo cerrado, y también porque un cofrade, para ser un buen cofrade, como dice la sevillana, tiene que ser antes un buen cristiano, y así necesita que tiene que compartir su fe y ayudar también como cristiano en las distintas tareas eclesiales.


- Aunque no es conveniente generalizar, en el sector cofrade siempre se ha rumoreado que la curia no suele recibir con excesivo gusto a las hermandades en la parroquia ¿Cuánto hay sobre ello de leyenda urbana y cuánto de realidad? Y si se diera el segundo caso, ¿puede estar motivado este “rechazo” a la falta de implicación de gran parte de los cofrades a la vida y actividad parroquial?

Yo creo que hay mucho de leyenda urbana. Al decir la curia supongo os referís a los sacerdotes, y no es del todo así. Como en todas las cosas, habrá sacerdotes que hayan trabajado con cofradías, otros que no, a unos que les caigan bien, a otros que no, pero eso no quiere decir que en general, los sacerdotes vayan siempre con el hacha en las manos cada vez que ve un cofrade. Yo, por ejemplo, no he convivido con el mundo cofrade hasta que no fui sacerdote, y fue aquí en Tarifa. Después se me encomendó la parroquia de San García, donde no había presencia cofrade, y sin embargo, veía la necesidad de una de ellas, luego se me encargó la parroquia de Santa María La Coronada de San Roque, donde me encontré con diez hermandades y ante esa situación uno no puede estar con el hacha en las manos, estás obligado a atender a muchas personas que te necesitan y que necesitan a Dios. Por eso no estoy de acuerdo con esa afirmación. Conozco a muchos compañeros míos que han tenido la misma experiencia. Cuando te pones a trabajar codo con codo con los cofrades descubres un mundo inmenso donde poder ofrecer el mensaje de salvación que quieres transmitir, pero tienes que trabajar con ellos, no puedes hacerlo desde fuera, te tiene que doler lo que a ellos les duele y te tiene que alegrar lo que a ellos les alegra. Es el mejor camino que he descubierto hasta ahora, y creo que no me va mal. Evidentemente tienes que corregir cuando sea necesario, ponerte serio cuando sea necesario, y hacer “el payaso” por qué no, cuando también sea necesario. Pero es lo que el cofrade necesita, un compañero de camino y no un juez que sólo fiscaliza sus acciones y siempre está diciendo NO a todo lo que se le proponga.


- Asistimos en muchos lugares a la creación de nuevas hermandades y asociaciones parroquiales cuando resulta dificultosa la acción de integrar con oficiales de cierta competencia los distintos cargos de una junta de gobierno, ¿Considera que hay necesidades pastorales reales para autorizar nuevas cofradías o su creación puede responder a otros motivos?

Cuando se erige una hermandad, hay detrás todo un proceso, creo que lo conocéis, de hecho nosotros en la parroquia tenemos una. No creo que el criterio para hacer una hermandad sea a la ligera, al contrario, es un proceso lento, de mínimo diez años, en los que se va viendo si hay realmente motivos pastorales suficientes para crear esa hermandad. La nuestra, por ejemplo, lleva ya doce años, y han solicitado el nombramiento como hermandad, pero estamos a la espera. Por otro lado, antes de crear esa hermandad, se necesita el informe del Consejo Local de HH y CC y el informe del Consejo Pastoral de la Parroquia y, si lo hay, del arciprestazgo. Quiero decir con esto que los motivos no son sólo a criterio del cura o del obispo, sino que también se solicita a la comunidad parroquial, un informe por si ve acertado o no la creación de esa hermandad.


- Una pregunta más marinera. ¿Podría ser una solución factible, ante ciertos problemas a la hora de conformar un grupo de personas para trabajar de manera solvente, el pensar seriamente en la integración de alguna advocación bajo las siglas de otra hermandad más contrastada?

(Risas) Esa pregunta ya tiene una dirección (Risas). Si desde el principio me dices que es una pregunta más marinera, ya sé por dónde queréis ir. Sólo os puedo decir, que no es bueno adelantarse a los acontecimientos, por tanto, esta pregunta la responderá el tiempo (Risas).


- Respecto a la formación cofrade, además de la materia teológica, ¿qué otros objetivos debemos de situar en el horizonte inmediato de las hermandades tarifeñas?

En la formación cofrade no se pretende que los cofrades hagan un máster en teología, sólo se pretende que aquellos que tienen en sus manos una responsabilidad importante como es gobernar una hermandad por un periodo de cuatro años, tenga un mínimo de formación cristiana. Por eso tampoco se puede aspirar a grandes cosas, con sólo tener una mínima formación cristiana, litúrgica, ética... es suficiente. Si he insistido desde que llegué a Tarifa en la formación es porque creo que es muy necesario para el día de hoy. Como muy bien decís, muchas veces, ofrecemos cargos a personas que tienen muy baja formación cristiana, que son muy buenos, muy serviciales, muy entregados, pero que después no saben distinguir a la Santísima Trinidad de la Santísima Virgen, y esto no se puede consentir. Entonces, para evitar estas cosas, está pensada la formación cofrade. En estos primeros años, más que el contenido de las charlas me interesa la intercomunicación que está surgiendo entre las hermandades, las preguntas que van surgiendo y que a todos interesa, es decir, la comunión entre todos. Después ya veremos más contenidos, pero de momento, formación cristiana, litúrgica, moral... Sé que se podrían hacer otras charlas más cofrades, pero no es objeto de formación, no es algo que me compete a mí, sino al mismo mundo cofrade en sí. Por ejemplo, puede interesar cómo vestir a una imagen. Es un tema que al mundo cofrade le interesa, pero no es un tema para formación, más bien para curiosidad. Es como si un niño te dice, a ti, que eres maestro, que es más importante que le enseñes un juego a que sepa multiplicar o sumar. Es más importante aprender lo segundo, lo del juego, ya irás aprendiendo, con la práctica, y además sólo serán temas que les interese a una parte del mundo cofrade, como es el vestir a una imagen, a otros, depende de sus funciones, les interesará otras cosas. Al fiscal, cómo organizar un cortejo; al mayordomo, cómo cuidar los enseres; al tesorero, cómo buscar fondos...



- Usted ya tiene cierta experiencia en el “tema” de las magnas. ¿Sería aconsejable o funcional la celebración de una procesión de ese carácter en esta ciudad?

Durante doce años que estuve en San Roque, pude celebrar doce Magnas, porque, como sabéis, es algo que acontece en este pueblo anualmente. El motivo en San Roque es tradicional, histórico y catequético, y realmente es un día importante para el cofrade sanroqueño. Si hay un día para señalar en el calendario como el día del pueblo de San Roque, no señalarían el 21 de mayo como está en el calendario, sino el Viernes Santo por excelencia. Quiero decir con esto que cualquier magna es aconsejable, si realmente hay motivos para hacerla. Eso sí, hay que trabajarla mucho, muchísimo, y en San Roque se comienza a preparar desde el Sábado Santo de ese año, para que el Viernes Santo del año siguiente esté todo preparado, y con todo y con eso siempre hay cosas que se pasan o imprevistos que son difíciles de resolver.

De todas formas, en esta ciudad, sería una magna muy puntual, no sería del mismo calibre que las de San Roque, por ejemplo. Y no veo ningún inconveniente para no hacerlo, creo que tenemos gente suficiente, aunque algunos piensen que no, y gente competente como para poder afrontar una magna. Sólo hay que tener un motivo, ilusión y ganas para llevarlo a cabo. Es más, sería un momento propicio para fomentar la unidad entre todas las cofradías.



- Díganos un lugar para ver cofradías que no sea un balcón en la Calzada y por qué.

¿Y por qué no se puede ver desde un balcón en la Calzada? El mundo cofrade se vuelve muy selecto cuando piensa que todos tienen que sentir lo mismo cuando esa cofradía pasa por un punto concreto de su recorrido, y se puede dar el caso, o no. Quizá en otro sitio, donde quizá no haya nadie, o donde quizá no sea estéticamente bonito, te impacte más, o te guste más o sientas algo que los demás no sienten. Si es así, bendito sea ese sitio. ¿Por qué se va a ver mejor un paso en la esquina de Rico, por ejemplo, que en un balcón en la calzada? Lo importante no son los sitios estratégicos, sino que estemos abiertos a que Dios se puede hacer presente en tu vida en cualquier momento, ya sea en la Calzada, Calle Virgen de la Luz, esquina de Rico, Calle Tambor o plaza del Ángel.


- Estamos seguros que el pasado Viernes Santo, durante la celebración del Ejercicio de las Siete Palabras, le surgiría alguna idea o motivación; ¿la compartiría?

Pues sí, la misma que comuniqué al Hermano Mayor y su junta, que ya que se ha dado un gran paso, ahora no podemos volver atrás, tenemos que seguir más y mejor.





martes, 20 de agosto de 2019

"¿Quiere usted una papeletita?". Por Rubén Rondón Manzanero

     Cuántas veces habrán contestado (afirmativamente o no) a esta pregunta los feligreses, turistas, devotos o personas de cualquier ideología y/o tipología que durante el mes de septiembre giran su visita diaria, u ocasional, a la Santísima Virgen de la Luz accediendo al templo de San Mateo por su puerta principal… 

     Las veces no se las puedo contestar, pero el número de años consecutivos, sí: exactamente se cumplen treinta y uno en este mes que se avecina.

     Llamaba poderosamente mi atención la cantidad de años sucesivos que esta hermandad lleva instalando el puesto de venta de artículos de Nuestra Patrona durante las tres semanas que Ella se erige en el centro físico y espiritual de la ciudad con mayor énfasis. Según consta en los libros de actas, fue el 24 de agosto del año 1988 en reunión celebrada por la junta de gobierno, concretamente en el tercer punto del orden del día, cuando el tesorero de la corporación propuso realizar una rifa de un cuadro con la imagen de la Santísima Virgen de la Luz. Luego nos trasladamos a 1991 para encontrar las primeras referencias de ventas de artículos de recuerdo, con la pertinente aprobación de la Real y Pontificia Congregación. Y ya en el año 1995 comienzan a comercializarse los tradicionales almanaques que esta cofradía consiguió instaurar como elemento clásico del mes más tarifeño del año.

     A escasos días de inaugurar un nuevo septiembre, me parece oportuno traer a colación esta parte de la historia de la hermandad del Huerto. Porque también se hace historia con la actividad cotidiana; también se dota de contenido a la corporación con sus iniciativas, sin soslayar por supuesto los fines primordiales que dan sentido y origen a una hermandad. 

     Y esta parte de nuestra historia conecta intrínsecamente con el modo de financiación de la cofradía, que es el objeto primordial de este artículo. Siempre he defendido que una corporación debe ser autosuficiente en todos sus ámbitos, y por supuesto, en el económico. Pero he aquí el quid de la cuestión: las irrisorias cuotas de hermano (sí, irrisorias) no son suficientes para mantener la actividad de la cofradía. Y esto es un mal endémico de las hermandades de Tarifa, exceptuando la de la Patrona. La localidad cuenta con hermandades pequeñas -si medimos su tamaño por nómina de hermanos, no por actividad o por devoción de sus titulares-, y con doce euros anuales no hay corporación que sobreviva ni consiga cumplir con solvencia con sus fines, ni cultuales ni de caridad.

     ¿No sería lo ideal, y recomendable para los oficiales de una junta de gobierno, que las cuotas de hermano sufragaran al menos la salida en procesión de la hermandad? Pues en esta hermandad, y creo que en otras muchas, eso es una quimera. Se evitarían en cierto modo los ingentes esfuerzos que hay que realizar para llevar a buen puerto una estación de penitencia, o a cumplir las expectativas que se le presuponen a una hermandad en asuntos de caridad, o a dedicarse con mayor empeño al fomento de la devoción de los Titulares, entre otras cosas. No me negarán que el trabajo que 
desempeñan, en líneas generales, las juntas de gobierno supone un hándicap a la hora de completar las mismas cuando llegan los períodos electorales… Creo que sería interesante una reflexión profunda sobre este hecho.

     Del mismo modo, y valga como otro ejemplo, las exiguas nóminas de hermanos con sus minúsculas cuotas casi no llegan a cubrir la actividad ordinaria de la cofradía si la misma dispone de casa de hermandad. Algo tan habitual y necesario para el desarrollo de la vida de la cofradía, en esta ciudad se torna inviable por las cuestiones antes citadas.

     Es por ello que las distintas juntas de gobierno tienen que recurrir a la realización de eventos dispares que ni tan siquiera están relacionados con la actividad de una corporación nazarena con tal de adquirir los fondos necesarios para responder con garantía a todos sus fines. Hay varias formas de colaborar con una hermandad, y acudiendo a los actos organizados por las mismas o, como es el caso que nos atañe, comprando artículos de recuerdo o papeletas o acudiendo a realizar algún turno en el puesto de venta se tornan primordiales para la consecución de los objetivos que se plantean con la actividad propuesta.

     Todo lo expuesto tiene una doble lectura y análisis pero no son objeto de opinión en este artículo. Creo que la autocrítica continua, no en el sentido negativo del término, y el autoconocimiento y el conocimiento del medio donde se desenvuelve la corporación son primordiales para su supervivencia. Mencionaba la autosuficiencia para la consecución de los fines, y si esta no se logra con acciones alternativas o complementarias a la actividad natural de una hermandad, en Tarifa es imposible.